La energía eólica no vivió en el 2010 uno de sus mejores años, pero sí en Catalunya. Esta comunidad fue la que registró el segundo mayor crecimiento en potencia instalada, con la integración en el sistema de 326,87 megavatios (MW) más que en el 2009 (el 62,32% más), hasta 851,41 megavatios (MW).

La primera fue Castilla y León, con 917,02 MW más (el 23,59% más), hasta situarse en 4.803,82 MW. El 2010 fue un ejercicio complicado en el que el total de potencia eólica instalada en España alcanzó los 20.676,04 MW, lo que supuso la incorporación de 1.515,95 MW nuevos, el 7,9% más. Se trata del menor crecimiento experimentado desde el 2003.

La patronal del sector, AEE, lo atribuye "a la incertidumbre por la falta de un marco regulatorio que establezca las normas de juego a partir del 2013", así como a la crisis, que suspendió pedidos y provocó pérdidas de empleo en el sector industrial. Todo ello a pesar de que en varias autonomías, entre ellas Catalunya, se llevaron cabo concursos eólicos, pero pesó la incertidumbre sobre cómo y cuándo podrá instalarse la nueva capacidad adjudicada, según AEE.

El año pasado, la energía eólica cubrió el 16,6% de la demanda eléctrica y se consolidó como tercer fuente tras la nuclear y los ciclos combinados (gas).